SERVIRREINER te enseña las pautas de cuándo y por qué es más importante beber tus vasos de agua a lo largo del día

Seguro que a lo largo de tu vida has oído que es muy importante beber agua todos los días, algunos incluso habréis escuchado que son ocho la cantidad de vasos aconsejados beber. ¿Pero sabes realmente cuándo son importante beberlos y por qué? ¿Cuales son los efectos que producen en nuestro organismo?

Beber agua es vital. Somos un 70% agua. Una manera de asegurarnos que bebemos la cantidad de agua necesaria para nuestro organismo es pautar los vasos de agua que vamos a beber cada día y convertirlo en hábito. ¿Cómo? Una manera divertida de hacerlo es seguir las recomendaciones de esta canción.

Sin poner el foco de atención en el rigor científico de la letra, si podemos procurar tener como hábito de vida saludable la siguiente manera:

Por la mañana, nada más levantarnos de la cama, después de haber dormido nuestro cuerpo necesita hidratarse para activar todos los órganos internos y ponernos en marcha, tan importante como ir al baño, es el tomarse 2 vasos de agua.

Dependiendo de la actividad que desarrollemos y de la temperatura a la que estemos a lo largo de la mañana es importante estar hidratado, por lo que tomaremos al menos 1 vaso de agua.

Para poder facilitar la digestión, al contrario de lo que algunas personas creen, más importante que beber agua durante la comida, lo es beberla 30 minutos antes de comenzarla, otro vaso de agua es suficiente.

Por la tarde y con el fin de refrescarnos lo ideal es tomarse 2 vasos de agua.

Antes de ir a la ducha, tomaremos 1 vaso, porque nos ayuda a bajar la presión sanguínea.

Y antes de irse a la cama, ya que vamos a estar muchas horas dormidos, hay que tomar el más grande de todos, para que vaya reduciendo la tensión.

Ingesta de agua recomendada

Respecto a la ingesta, del 20 al 30% del agua diaria incorporada al organismo proviene de los alimentos sólidos; el 78-80% restante se incorpora al organismo en mediante la ingesta directa de agua, aunque la variabilidad de estas cifras es importante en función de las poblaciones (hábitos alimenticios, edad, sexo…).

En función también de esos parámetros, la OMS y numerosos especialistas de la salud recomiendan consumir entre 2 y 3 litros de agua al día.

La ingesta recomendada de agua total se especifica en el cuadro siguiente:

Hombres. Ingesta de agua diaria/litros

  • 9 a 13 años 1,8 litros
  • 14 a 18 años 2,6 litros
  • 19 a 70 años 3,0 litros

Mujeres. Ingesta de agua diaria/litros

  • 9 a 13 años 1,6 litros
  • 14 a 18 años 1,8 litros
  • 19 a 70 años 2,2 litros

Si el balance entre la ingesta de agua y las pérdidas es negativo, se produce la deshidratación. Con una pérdida del 1% del agua corporal total aparece la sensación de sed y está clínicamente demostrado que una disminución del 2% reduce el rendimiento y la función mental. La deshidratación aumenta el ritmo cardíaco y dificulta el mantenimiento de la presión arterial. Un 4% de pérdida es ya un claro factor de riesgo y la falta del 10-15% del agua corporal total puede causar la muerte.

Un mecanismo para mantener niveles normales de hidratación es la sed y la conducta habitual de ingestión de líquidos. La sed es, pues, el deseo de beber inducido por razones fisiológicas y conductuales resultantes de una deficiencia de agua que nos permite recuperar las pérdidas de fluidos durante cortos períodos de tiempo.

 

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